Las amistades peligrosas
Por la vida de uno pasan muchas personas. Muchos son conocidos, otros, los menos, son los amigos, y entre unos y otros hay una serie inconclusa de personas que se denominan, algunos hasta se autodenominan, los muy osados, de mil maneras: colegas, troncos, compañeros, bro, hermano, follamigos, y un etcétera no sé si largo, pero sí heterogéneo. Por abreviar solemos tildar a todos como amigos y nos quedamos tan anchos. O largos. Creo que hay que saber diferenciar, pero las prisas de un mundo carente de frenos, los vapores etílicos de las bebidas espiritosas y una economía, en ruinas, del lenguaje nos llevan a esa abreviación. El ser humano tiene una naturaleza comunitaria, necesita de los otros, y los otros de los unos, para desarrollar una vida que pueda tildarse como tal. Nadie puede sobrevivir en la más absoluta soledad o individualidad, aunque nos lo creamos, sobre todo el ser posmoderno actual, pues nos volver...